He leido con interés al Dr. Simon Dolan experto en Recursos humanos y psicología de trabajo. Habla siete idiomas, pasaporte canadiense y residencia en España. Ha escrito cincuenta libros en 36 años sobre trabajo, salud y felicidad; el último, Coaching por valores. Me permito hacer un breve resumen tras ser entrevistado por La vanguardia

Cultura es compartir valores, por eso podemos hablar de cultura de empresa.  desarrolló un modelo de coaching y dirección por valores observando la más habitual de las microempresas: la pareja.
Dice: si quieres mantener una buena relación con tu pareja, sorpréndala de vez en cuando, porque todo estímulo que se repite pierde la eficacia. Si tu pareja es como un mueble más de la casa, la empresa está quebrada….  por eso hay que invertir en provocar emociones, que son la llave que mueve a las personas y renueva la pasión.
La dinámica que puede explicar el fracaso o el éxito de una pareja es la misma para las empresas; y el paradigma ha cambiado: hasta ahora el mayor valor era el control, y ahora es la confianza.
Confianza y pasión. Sí, porque si trabajas sólo por dinero, no puedes sostener la excelencia. Sin embargo, si conseguimos disfrutar, nuestro trabajo se convierte en un juego y el círculo se torna virtuoso: cuanto más me esfuerzo, mejor lo hago y más me gusta.
Cuando hay pasión, la curiosidad se dispara y la innovación llega de manera natural. Pero la innovación y la estupidez están muy cerca, porque para innovar hay que pensar diferente y puede que te tomen por imbécil. Y sin confianza, la innovación no funciona, la jerarquía no consigue innovación.
El fundador de Sony decía: “Primero he de satisfacer a mis empleados, luego a mis clientes y por último a los accionistas”. Si los empleados están contentos, harán lo posible para satisfacer a los clientes, que comprarán el producto, y así los accionistas estarán contentos. Hay un dato que le va a sorprender….Pasamos más tiempo de nuestra vida trabajando que haciendo cualquier otra cosa. Todo lo que pasa en ese lugar llamado trabajo influye en nuestra salud física y mental. El gerente debe proporcionar a los trabajadores un lugar atractivo donde trabajar.

Empresas punteras como Google ofrecen gimnasio, masajes y fiestas a sus trabajadores, y eso proporciona empleados leales y con pasión, lo que equivale a ganar. Los líderes de mañana serán los que proporcionen ambientes en los que la gente trabaje con más emoción.
En Brasil hay una empresa -que se ha hecho de oro- que ofrece profesores de educación física al pie de la mesa de trabajo, quince minutos de ejercicio y con mucha risa.
El paradigma empresarial ha cambiado de forma radical. Antes, para sobrevivir tenías que ser eficiente (producir el máximo con los mínimos recursos). La empresa del futuro ha pasado de la eficiencia a la eficacia: has de alcanzar tus objetivos y para eso tienes que invertir más en recursos.
El hospital Albert Einstein, uno de los mejores de Brasil, ha contratado a un director de orquesta para crear una orquesta sinfónica de médicos, lo que les da energía y alegría.
El Banco Real de Brasil pedía a sus empleados que eligieran una oenegé con la que colaborar un día laborable al mes. En la página web, los empleados compartían sus fotos y experiencias. Consiguieron más lealtad, más compañerismo y divulgar un valor fundamental: la generosidad.

Vamos a entrar en la era del pluriempleo mutante: constantemente dejaremos trabajos y nos incorporaremos en nuevos; tendremos un portafolio laboral para no depender de una sola empresa, y habrá incertidumbre.
El trabajo del futuro estará marcado por la digitalización, la globalización y la virtualización. El teletrabajo es imparable. Y vamos a competir entre nosotros y con las máquinas, cuyo nivel de inteligencia se equiparará al humano en pocos años.
Tras estas reflexiones del Dr. Simon Dolan que nos proyectan hacia la excelencia con visión futurista, nos queda recordarnos que la inversión en conocimiento no se la lleva ninguna crisis.

Acabo este blog haciendo mención a una de mis frases favoritas de mi buen amigo Jordi Vilaporta, hay dos formas de subir a un árbol, la primera siembras una semilla y te sientas encima a esperar a que crezca o la segunda eliges el árbol más alto y frondoso, te preparas y comienzas a trepar hasta subir a la copa. Llegar a la excelencia o conseguir el logro de un objetivo requiere de esfuerzo y disciplina. El mundo está cambiando y muy rapidamente, preparemonos o en breve nos encontraremos viviendo en un mundo que ya no existe.

 

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